Sept 23, 2016 12:57am
Por Licdo. Mauricio Torres
Www.Montecristinoticiasrd.blosport.com
Osvaldo Virgil
Montecristi RD._ 60 años han transcurrido desde que aquél hombre de color abrió por primera vez las puertas del mundo del Béisbol aficionado de las Grandes Ligas, Su nombre es Osvaldo José Virgil Pichardo, Mejor conocido por los Americano con el nombre de Ozzie Virgil.
Don Osvaldo, Nació en Montecristi, Ciudad San Fernando el 17 de Mayo del 1932. Hoy hace 60 años (23 de Septiembre del año 1956), el "Orégano" Osvaldo Virgil, realizó su debut con Los Gigantes de New York frente a los Filis de Filadelfia, Siendo el Primer Domincano y hombre de Color en debutar en las grandes ligas. Hoy más de 700 peloteros han pisado los diferentes equipos de Béisbol de la MLB, poniendo en alto la Bandera Dominicana situado a nuestro país, en lo más alto Honoré que cualquier país desearía con sus grandes atletas.
Virgil, no sólo jugo para Los Gigantes de Nueva York también se colocó el Uniforme de los Tigers de Detroit, Kansas City Athletics, Baltimore Orioles y Pittsburgh Pirates. Don Osvaldo mantuvo mejor desempeño en la esquina más caliente para un pelotero " Tercera Base" jugando todas las posiciones excepto lanzador y Como Jardinero Central.
Durante su trayectoria por las grandes ligas Virgil, mantuvo promedio de bateo de 231 con 14 Home Runs y 73 carreras impulsadas en 324 Partidos jugados. Además jugó en las ligas menores.
En la ligas Dominicana jugó para Los Leones del Escogido y las Águilas Cibaeñas
Luego con el paso de los años Virgil, pasó 19 años como Coach de los Gigantes de San Francisco, Expos de Montreal, Padres de San Diego y Mariners de Seatles.
Fue mánager en las ligas de Venezuela en varios equipos. De igual forma dirigiendo en la República Dominicana los Equipos Águilas Cibaeñas, Leones del Escocido y Azucarreros del Este.
Reconocimientos
Virgil, Sólo espera que La Ligas Domincana de Béisbol reconozca sus grandes mérito como porta voz de más 700.00 atletas criollo.
Virgil , “se que no tuve grandes números, pero tuve uno que no puede ser igualado, fuie el primero en debutar en las Grandes Ligas, el que le abrió las puertas a casi 700 peloteros dominicanos. Dios me dio la dicha y el privilegio de ser el elegido para ese hecho histórico. No puedo esconder que me da un poco de nostalgia cuando veo como en los Estados Unidos le rinden homenajes y valoran la figura de Jackie Robinson y su legado para los jugadores de color y las minorías en sentido general”, expresó entre sollozos Virgil.
“Yo me conformo con que antes de morir le pongan mi nombre aunque sea a una gallera”
Sobre su Compadre Don Juan Marichal De le develizó una estatua, Virgil manifestó que “por fin se hizo justicia, estoy muy feliz por mi compadre, hace tiempo que debieron hacerlo, gracias a Dios hoy esto es una realidad”, indicó.
Virgil se desbordó en elogios sobre Juan Marichal. “Mi compadre ha sido el mejor lanzador dominicano en las Grandes Ligas y uno de los mejores de todos los tiempos, verlo lanzar era un espectáculo único, era una maravilla, no tengo palabras para describir la grandeza de mi compadre”, dijo un emocionado Virgil.
En esa misma tesitura, Virgil destacó que Juan Marichal es un referente en cualquier país que visita. “Cuando me preguntan que de dónde soy, les respondo: “soy del país de Juan Marichal”; es decir, su nombre es sinónimo de República Dominica”, significó, al tiempo de acotar que “da pena y vergüenza ver que en otros países se nos respeta y admira más que en nuestro propio país”.
Ante la pregunta de la forma de comportarse de los jugadores de su generación con los peloteros de la actualidad, Virgil manifestó que “los peloteros de mi generación teníamos mucha educación hogareña, eso ha cambiado mucho, lamentablemente; antes había más respeto por las personas mayores, eso se ha perdido”, indicó Virgil con dejo de nostalgia.
Al ser abordado en lo relativo a las vicisitudes que tuvieron que pasar los jugadores dominicanos en los años 50’s y 60’s para lograr establecerse en el exigente béisbol de las Grandes Ligas, Virgil dijo que “ustedes no se imaginan todas las humillaciones que tuvimos que pasar, no podíamos comer junto con los blancos, recibimos muchas vejaciones y prejuicios raciales, en adición al hecho de que por nuestra condición de latinos, teníamos que hacer el doble o quizás el triple del trabajo de los blancos para poder establecernos”, puntualizó.

